RORC Caribbean 600: Victoria de Pablo Santurde a bordo del Class40 'Eärendil'

Mar Abierto - El 'Eärendil' Catherine Pourre, con Pablo Santurde a bordo, a poco
Mar Abierto - Veleros de todas las esloras y tipologías compiten en la Caribbean

(23/2/19) A primeras horas de la madrugada, tras dos días y medio de intensa regata, el Class40 francés ‘Eärendil’ de Catherine Pourre, con Pablo Santurde entre su tripulación, ganó por apenas 3:20 minutos y por segundo año consecutivo en la División Class40, con 11 barcos en liza. El ‘Eärendil’ se lleva la RORC Caribbean 600 2019 tras ganar también en diciembre 2018 la RORC Transatlantic Race.

"El Eärendil no fue el Class40 más rápido en todas los tramos, los tres primeros luchamos por el liderato durante toda la regata", explicaba Catherine Pourre el llegar. El 'Eärendil’ (2015) es un poco más viejo que los otros aspirantes a la victoria, pero esencialmente tienen un diseño similar. El factor clave fue izar las velas correctas en cada tramo. Si cambias, puede perder media hora, pero si no cambias, puedes perder más que eso. Fue un match-race de 600 millas, especialmente al final y estuvimos realmente bajo presión todo el tiempo. El año pasado estuvimos luchando contra los elementos, este año tuvimos nuestros competidores a la vista todo el tiempo. Fue una intensa batalla día y noche. La tripulación estuvo impresionante".
Entre los multicascos, el Gunboat 62 ‘Chim Chim’ (EE. UU.), de John Gallagher, terminó la regata con un tiempo de 2:02:14 días que lo posicionan como ganador en compensado (MOCRA) en esta categoría. El catamarán tiene su base en San Diego (California) y esta es la primera temporada invernal en el Caribe.
"La RORC Caribbean 600 es como una temporada entera de regatas en el Caribe concentrada en dos días de navegación! Me alegra mucho haber ganado. Teníamos una gran tripulación que ‘empujaron’ muy fuerte. Fue muy divertido y siempre es agradable ganar, pasarlo bien y no romper nada", comentaba el armador en los muelles de Antigua.
"Sabíamos que lo estábamos haciendo bien, pero en la última noche teníamos el bulón del stay de proa que amenazaba con soltarse. la tripulación lo solucionó y continuamos sin problemas. Navegar alrededor de estas preciosas islas es fantástico, aunque las viéramos desde lejos. Las noches de ‘superluna’ han sido geniales y nos encantaría volver a disputar esta regata ‘cinco estrellas’. Además, el agua está mucho más caliente que en San Diego, ¡lo que se agradece cuando te tiran al final! "
Entre lo monocascos de flota, el ganador en IRC Zero y en la general IRC fue el VOR70 ‘Wizzard’ de los hermanos David y Peter Askew (EE. UU.), con el veterano de la vuelta al mundo Charlie Enright y el navegante Simon Fisher en su tripulación. Su barco completó las zigzagueantes 600 milllas del recorrido entre las islas de Antigua, Montserrat, Guadalupe, Anguilas, Barbuda y San Cristóbal en 43:38:44 horas. El podio en la categoría y en la general lo completaron dos ‘pequeños’ IRC Zero, el TP52 británico ‘Tala’ de David Collins y el Ker 46 ‘Lady Mariposa’, patroneado por Nigel King (GBR).
En IRC 1, el Swan 60 ‘Bounty’ de Gibb Kane se llevó los laureles en compensado, quedando 6º en la general. En IRC 2, el ganador fue el ‘Oyster 48 ‘Scarlet Oyster’ del británico Ross Appleby, 9º en la general, mientras el Swan 48 ‘Sleeper X’ de John y Vicky Layfield ganaban en IRC 3, quedando 12º en la general.
El apenas 10 años desde su primera edición, la RORC Caribbean 600 se ha convertido en una de las citas más emblemáticas de la temporada invernal de regatas del Caribe. Excelente organización, ambiente distendido, un recorrido seductor y el envidiable invierno caribeño han conseguido subir progresivamente la cifra de inscritos en esta prueba. La Caribbean 600 reúne una heterogénea flota de veleros que van desde los más lujosos Class Zero a multicascos de todo tipo, pasando por veleros de gran serie, de chárter o los rápidos Class40. Entre unos y otros, 80 barcos se daban cita en los muelles de Antigua para tomar la salida bajo un musculoso alisio flirteando los 25/30 nudos. No todos consiguieron terminar, pero todos estaban deseando volver en la próxima edición.