Golden Globe Race : Jean-Luc Van den Heede llega primero destacado a Les Sables-d'Olonne

Mar Abierto - Con el espi izado, como los campeones, Jean-Luc Van Den Heede alza

Jean-Luc Van den Heede cruzó esta mañana la línea de meta de la Golden Globe Race exactamente a las 10:12 con estilo de campeón; con el espinaquer izado. Su vuelta al mundo comenzó aquí mismo en Les Sables-d'Olonne, puerto base de este gran navegante, el 1 de julio de 2018. ¡Han sido 212 días navegando en solitario por los mares más duros del planeta!
Tras cruzar la línea de llegada, Jean-Luc Van den Heede navegó ya a motor el largo canal de entrada a puerto aclamado por ‘su’ público. Miles de aficionados llenaron los muelles de este puerto de la Vendée para aplaudir a Van den Heede como solo aquí saben hacerlo. Robin Knox Johnson, primer y único ganador hasta la fecha de la Golden Globe Race disputada hace 50 años, estaba a pie de pantalán para ser el primero en felicitar a su sucesor. Tras las primeras y espontáneas entrevistas a bordo, Van den Heede subió al podio en la carpa del Village de la regata, donde recibió de nuevo el aplauso del público.
“La verdad es que esperaba una competición más reñida –explicaba Van den Heede al llegar. Al ser barcos muy iguales suponía que íbamos a navegar casi en flotilla. Pero a partir de las Canarias nos situamos tres barcos en cabeza separados del resto (n.d.r: con Philippe Peche, Marc Slats). Marc tomó una ruta muy al oeste que le hizo perder casi 1.000 millas y Philippe tuvo que retirarse en Ciudad del Cabo. Sin haberlo previsto, me encontré navegando solo más de media regata, como en mi vuelta al mundo contra los vientos dominantes.”
“No ha sido mi vuelta al mundo más dura. La segunda Vendée Globe que disputé (ndr: disputó las de 1990 y 1993) fue lo más duro que recuerdo. Tuvimos mal tiempo desde la salida a la llegada, hasta el punto que esa es, hasta la fecha, la única edición de la vuelta al mundo en solitario con peor crono del ganador respecto a su edición anterior”.
“No pienso volver a disputar una vuelta al mundo. A mis 73 años, que serán 76 en 2022 para la próxima edición de la Golden Globe Race, ya seré demasiado mayor para eso. Además, ya no puedo mejorar mi clasificación. Hice tercero en la BOC Challenge, segundo en la Vendée Globe y ahora primero en la Golden Globe Race. Todo lo que intente a partir de ahora en una vuelta al mundo en solitario solo puede ir a peor” –ironizaba el navegante francés.
“La navegación fue relativamente predecible en su meteorología hasta la tormenta que me pilló unas 1.000 millas antes del cabo de Hornos. Una ola me ‘revolcó’ hasta meter el palo 120/130º en el agua. Yo estaba dentro durmiendo en esos momentos y al subir vi que uno de los obenques había cedido de su arraigo en el palo, abriendo una brecha de unos 5 cm.. Pensé que la regata había terminado para mí y puse rumbo a las costas de Chile. Pero luego vi que podía intentar la reparación sobre la marcha”.
“Tuve que subir cuatro veces al palo. Una por cada obenque y no os podéis imaginar lo complicado que es poner un simple pasador con el mástil arbolado y el barco navegando. Una vez completada la reparación de urgencia no tenía nada que perder si continuaba en regata. Aunque había perdido prácticamente una semana en la reparación, conservaba una sustancial ventaja y pensé que podía mantener mis opciones de triunfo navegando con trapo reducido lo que quedaba de vuelta al mundo. Así lo hice”.
“En términos generales, me ha gustado el concepto tradicional que ha imperado en la Golden Globe Race. Navegar sin partes meteorológicos y pendiente de ir tomando posiciones con el sextante te mantiene ocupado y te obliga a pensar más que con la moderna navegación electrónica. Ir con un barco de diseño antiguo es duro, pues no tienes opción de esquivar los frentes como e hace con barcos más rápidos como los IMOCA o los multicascos. Con la velocidad de un Rustler 36, si hay una borrasca con 40 o 50 nudos de viento, te los comes enteros. No hay escapatoria”.
Tras Jean-Luc Van Den Heede, Marc Slats es el segundo clasificado y en estos momentos parece que se dirige a un puerto de Galicia en busca de refugio ante la tormenta Gabriel, que estas próximas horas va a barrer el golfo de Vizcaya.