El First 45 maltés 'Elusive 2' se impone en una Rolex Middle Sea Race especialmente ventolinera

Mar Abierto. La tripulación familiar del 'Elusive 2' feliz a su llegada a La Val

(22/0ct/20) A medianoche de ayer miércoles, tras más de cuatro-días en regata, solo 15 de las 50 tripulaciones salidas de La Valeta habían completado las 606 millas del recorrido de la Middle Sea Race, en una edición que será recordada por las tenues brisas que ha regalado el Mediterráneo a los regatistas. Diez de barcos llegados competían por el más preciado trofeo en esta regata; la general IRC.

Entre ellos el Ker 46 francés, ‘Tonnerre de Glen’, el primero en llegar a la Casa Club y condenado a una espera tensa para ver si su tiempo compensado lo convertía en ganador. Con más de 30 barcos todavía en el agua, había muchas oportunidades de perder el liderato y a las 03:50 de la madrugada del jueves, el First 45 maltés, ‘Elusive 2’ de los Podesta, cruzó la línea con una brisa que se desvanecía para ponerse provisionalmente en cabeza por poco más de una hora y media. El sufrimiento pasó a la familia Podesta y tras 12 horas de espera, a las 15:00 horas el Comité del Royal Malta Yacht Club les confirmaba que nadie en el campo de regatas podía superar su tiempo.
La tripulación del First 45 maltés, patroneado conjuntamente por Maya, Christoph y Aaron Podesta, logró además algo que ninguna tripulación había conseguido desde 1980: ganar dos ediciones consecutivas de la Middle Sea Race. El equipo del ‘Elusive 2’ siemre ha destacado por la minuciosa preparación de su barco. Este año tenían el problema añadido de prever el necesario distanciamiento social manteniendo las ‘burbujas’ familiares. Son una tripulación tan estrechamente unida que los cuatro protagonistas -los tres hermanos Podesta y el navegante, David Anastasi- consideraron no salir en la regata si uno de ellos se contagiaba antes de la salida.
“Es hasta surrealista que hayamos logrado acertar en todas las casillas para volver a encabezar el podio”, explicaba Maya al llegar. “Esta regata significa mucho para nosotros. Trabajamos muy duro preparando el barco, como otros años. Pero estábamos haciendo tantos malabarismos entre el trabajo y la familia, que casi no tuvimos tiempo de pensar en la regata.”
Aaron Podesta reflejaba el agotamiento en su rostro cuando desembarcó tras de casi cinco días de regata: “Generalmente, una Rolex Middle Sea Race es una mezcla de fortaleza física y mental. El año pasado fue una buena mezcla de los dos. Pero este año, las condiciones de viento ligero hicieron que mentalmente fuera una regata muy desafiante".
"Físicamente fue bastante sencillo", continuaba Aaron. “No tuvimos que pelearnos por la ropa de agua con el barco dando saltos por las olas. Pero mentalmente fue agotador. No podías relajarte ni un minuto. Había agujeros de viento por todas partes, cada rincón de la regata tenía su ‘aparcamiento’ de barcos. Teníamos que planificar permanentemente cómo salir los mejor posible de los agujeros de viento."
David Anastasi, táctico del ‘Elusive 2’ añadía que: “Este año ha sido distinto e interesante desde el punto de vista táctico y de navegación debido al tamaño relativamente pequeño de la flota y de nuestra clase. Algunos de nuestros competidores habituales se quedaron atrás, por lo que carecíamos de barcos con los que compararnos. El año pasado podíamos ver las ganancias o pérdidas de nuestras decisiones mientras navegábamos. Este año hemos competido mucho más contra nosotros mismos”.
A pesar de la fatiga mental, los Podesta no podían ocultar que disfrutaron el desafío. Christoph, completando su edición número 19 de la regata, disfruta aprendiendo detalles de este recorrido que conoce de memoria. “Cada año, agrego nuevos trucos y piezas del rompecabezas al cuaderno de la regata. Con suerte, los podré usar en próximas ediciones para asegurarme de que no nos atascamos con errores tontos".
Al igual que su hermano y su hermana, Christoph resaltaba la buena adaptación de la tripulación a las circunstancias de este año. "Normalmente tenemos una parte de la regata con una meteorología dura que puede sacarnos de quicio" “Este año, toda esa energía se canalizó hacia la paciencia y la calma, manteniendo el barco navegando rápido, tratando de comprender los patrones climáticos y el posicionamiento estratégico que necesitábamos en cada momento”.
Apenas el barco amarrado, la tripulación de ‘Elusive 2’ ya estaba planeando la próxima edición. "Somos adictos a esta regata", admitía Christoph. “No tengo ninguna duda de que hoy mismo empezaremos a bromear entre nosotros sobre modificaciones y mejoras a realizar, detectando las pequeñas debilidades del barco o de la tripulación. Estoy seguro de que seguiremos intentándolo. ¿Alguien apuesta por nuestro triplete?".
Hacia las 17;00, 25 barcos habían completado el recorrido y 5 tripulaciones comunicaron su retirada. En la general IRC, el ClubSwan 50 'Balthasar' (BEL) ocupa provisionalmente el segundo lugar y el velero maltés ‘Ton Ton Laferla’, patroneado por Jonathan Gambin, el tercer lugar.