Clarisse Cremer: Ha nacido una estrella en la Vendée Globe

Mar Abierto - Un recibimiento de campeona para Clarisse Cremer, la más mediática

(4/feb/20) Tras una navegación prudente por un malhumorado Golfo de Vizcaya, Clarisse Cremer (31 años) llegó a Les Sables d’Olonne en 12ª posición en la Vendée Globe, pero con un recibimiento y expectación dignos de la ganadora en la general. Su subida por el Atlántico no fue un paseo y tuvo que superar uno de sus miedos, subiendo dos veces al mástil para reparar su J2.

El tiempo empleado por Cremer en su vuelta al mundo fue de 87:02:24 días y supone batir la marca de 94 días registrada por Ellen McArthur en la Vendée Globe 2000/01, cuando quedó en la 2ª posición general en la regata.
Clarisse Cremer, una de las seis mujeres en regata en esta edición, se ha convertido en la regatista más rápida de la historia alrededor del mundo en solitario. “Pero la Vendée Globe es una regata mixta en un deporte mixto. –explicaba Cremer al llegar- No existe una clasificación femenina. En el mar soy una navegante, y no me pregunto si el barco de delante lo lleva un hombre o una mujer, no pienso en eso en absoluto".
Clarisse Cremer tiene el mérito añadido de haber disputado la vuelta al mundo en solitario con apenas 15 meses de experiencia navegando con un IMOCA. Su barco era el ‘Banque Populaire X’, un diseño VPLP-Verdier de 2011 con una victoria en la Vendée como ‘Macif’ en manos de François Gabart y otra en la Route du Rhum como ‘SMA’ en manos de Paul Meilhat.
“Realmente, he ido aprendiendo sobre la marcha. Me he ido dando cuenta de que al inicio de la Vendée Globe no sabía cómo sacarle el mejor partido. He descubierto a 'la bestia' sobre la marcha. Es agradable sentirte cómodo en su barco. El tiempo de preparación fue corto, lo noté desde la primera semana. Estaba un poco intimidada por todo lo que había que hacer”.
“Creo que tuve pocos problemas técnicos. Tuve la suerte de contar con un gran equipo y un barco muy bien preparado. Mi verdadera prioridad desde el principio fue tener mucho cuidado con el barco. Hubo momentos en los que hubiera apretado más, pero el objetivo era terminar.”
“Lo que llevé peor es cansancio físido y mental. La sensación de tener constantemente la espada de Damocles sobre mi cabeza, preguntándome cuándo iba a tener el siguiente mal rato. Cuando conseguí dejar de pensar en eso, todo fue mejor y mejor ".
Siendo una recién llegada a las regatas oceánicas, la alegre personalidad y el sonriente carisma de Cremer, esconden una férrea determinación y unas tremendas ganas de aprender. Esta Vendée Globe era solo su segunda regata en solitario en un IMOCA.
La relación de Clarisse Cremer con las regatas oceánicas le llegó como consorte. Fue su novio –y luego marido- Tanguy Le Turquais quien la introdujo en este mundo. Disputó la MiniTransat 2017 terminando 2ª en Serie. Luego compitió en la clase Figaro y Banque Populaire le ofreció la oportunidad de ser patrón de su proyecto IMOCA en una elección –que se ha mostrado más que acertada- pero que en su momento fue cuestionada por su inexperiencia ante decenas de otros jóvenes y talentosos regatistas franceses. “Sé que hubo otros patrones que podrían haber asumido mi papel. Tener esta oportunidad conlleva responsabilidades", explicaba la propia Cremer, asumiendo que debía demostrar su valía ante esta oportunidad de oro.
Recién llegada de su vuelta al mundo, Cremer parecía aliviada y al mismo tiempo convencida de que la Vendée Globe 2020/21 ha sido solo el comienzo de su carrera. "Si pudiera volver a dar la vuelta al mundo en unos pocos días, lo haría".