#36 Copa América: El 'Luna Rossa' y el 'Britannia' completan el poker de AC75 ya en el agua

Mar Abierto - Luna Rossa, la apuesta italiana para llevarse la 36 Copa Aerica.
Mar Abierto - Diseño radical en proa y en los rectos francobordos del 'Britannia
Mar Abierto - El AC75 norteamericano, diseño de marcelino Botín, ya ha mostrado
Mar Abierto - El AC75 neozelandés fue el primero en ser botado, en un calendario
Mar Abierto - Una constante en el diseño de cubierta delos cuatro AC75 es la for

Persico Marine ha sido el astillero escogido para fabricar el primer AC75 italiano para la 36 Copa América. En su construcción ha participado a tiempo completo 90 personas, incluyendo 37 técnicos de alto nivel. Este primer barco (recordemos que cada equipo podrá construir hasta dos unidades) ha requerido unas 78.000 horas de trabajo en total.
Una semana después del Luna Rossa y el Portsmouth, el equipo británico de Sir Ben Ainslie, INEOS Team UK, puso en el agua su AC75, bautizado ‘Britannia’. De este nombre, y con un sutil juego de letras, se destaca la palabra ‘RITA’ en el logo, que era el nombre del Finn con el que Ainslie logró tres oros olímpicos, antes de añadir el de Laser. De diseño británico sorprende su baja y afilada proa (recuerda un poco al nuevo IMOCA ‘Hugo Boss’), la cuadratura de su casco de fondos planos y verticales francobordos y la manga que se mantiene casi invariable desde la mitad del barco hasta el espejo de popa.
Los barcos italiano e inglés completan el poker principal de AC75 que ha de competir en la #36 America’s Cup en Nueva Zelanda. La primera cita en el agua de estas ¿aeronaves? será en marzo 2020 en Cagliari. La capital de Cerdeña será el primer juez sobre lo acertado o erróneo de los diseños de cada equipo. Es sencillo opinar sobre lo que vemos en las fotos, pero más allá de elucubraciones, el único veredicto válido será el de las pruebas confrontadas en el agua.
A golpe de vista, un detalle que sorprende es que los barcos italiano y neozelandés tienen más forma de ‘barco’ que los AC75 norteamericano e inglés. Curiosamente, los dos primeros han trabajado íntegramente sobre simulaciones para diseñar sus AC75, mientras que americanos e ingleses construyeron un modelo a escala reducida para validar las teorías de sus equipos de diseño. Da la impresión de que quienes han probado en el agua la configuración de los foils laterales tienen más confianza en la capacidad de vuelo de estos barcos que quienes han trabajado sobre simulaciones. La visible roda en toda la eslora del casco del AC75 italiano parece que tiene previsto navegar sobre el agua, ya sea en las pre-salidas o en condiciones de muy poco viento.
Un tema donde todos coinciden es en el diseño de la cubierta, con una concavidad a lo largo de toda la eslora que recuerda la parte superior de un ala de avión. El aerodinamismo en la obra muerta toma el relevo del hidrodinamismo de la obra viva en estos rapidísimos veleros que –en principio- apenas han de tocar el agua navegando más que en su arrancada. Los diseños de proa, del casco y de los foils principales y del timón tienen aquí una importante misión, que es la de elevar el casco del agua de forma rápida, segura, estable y a la menor ventolina.
Este diseño de los foils también muestra sensibles diferencias entre los cuatro AC75. Los mecanismos internos de estos alerones son los mismos para todos los equipos, pero en la parte visible de los foils hay sutiles diferencias de concepto. Los hay rectos, curvados, con o sin deflectores, con pequeños bulbos y más grandes o más pequeños en su superficie. Hasta marzo de 2020 no empezaremos a saber quién ha acertado en el diseño. Y también hay que pensar que el ‘ganador’ en las regatas previas será copiado por sus competidores en el segundo AC75 de cada equipo.
La 36 Copa América empieza a ponerse interesante. Todos los equipos parten prácticamente de cero desde el punto de vista tecnológico. No hay experiencia previa en veleros tan grandes funcionando enteramente con foils, sin orza. En el agua –y sin limitaciones en los presupuestos- estarán los mejores diseñadores y los mejores navegantes del mundo. Seguro que nos divertiremos viendo las evoluciones sobre el agua de unos bólidos cuya tecnología seguro se va a banalizar en los barcos de serie de nuestros hijos.